PLUM CAKE por Marivi


Hoy os traigo un delicioso bizcocho muy versátil. Lo puedes hacer sin nada, con frutas secas, como este que he hecho yo, con frutos secos......, como se os ocurra u os apetezca.

Es muy fácil de hacer, cualquiera puede hacerlo. Espero que os animéis a hacer uno y lo disfrutéis con una buena taza de té, con unas gotas de leche, como me gusta a mí, o con un buen chocolate con el punto justo de espesor.


UHHHMMMMM, se me hace la boca agua solo de pensarlo, pero ahora hace todavía mucho calor para un buen chocolate calentito, además este año he estado de vacaciones en República Dominicana y me he traído un chocolate con especias que estoy deseando probar.

Los que me conocen saben que a mi el chocolate no es que me vaya mucho, o casi nada, pero una buena taza de chocolate caliente, espesito, pero lo justo, sin demasiada azúcar, es mi bebida favorita en invierno. Sin embargo, me das una trufas o una tarta Sacher o cosas así,   y no me lo como.

Soy rarita, que le vamos a hacer.......




INGREDIENTES:
  • 4 huevos L
  • 1 cucharadita pequeña de extracto de vainilla (opcional)
  • 1 sobre de levadura
  • 200 gr. de harina de repostería
  • 200 gr. de mantequilla
  • 200 gr. de azúcar
  • Frutos secos al gusto
PREPARACIÓN:

Lo primero que hacemos es precalentar el horno a 180ºC.

En un bol ponemos la mantequilla a punto pomada y el azúcar. Batimos hasta obtener una crema.
Agregamos la vainilla y los huevos uno a uno, mientras vamos batiendo.

En otro bol tamizamos la harina, y la levadura y vamos añadiendo poco a poco, mientras vamos batiendo.

Engrasamos un molde alargado con un poco de mantequilla y espolvoreamos con harina, quitando el sobrante, para que no se pegue la masa.

Cogemos un puñado de nuestras frutas favoritas y las ponemos en un bol, con una cucharada de harina, movemos con la harina y quitamos el sobrante de harina.

Esto es para que no se bajen al fondo cuando las añadamos a la masa.
Las añadimos a la masa y removemos bien.

Echamos la masa y movemos de un lado a otro para distribuirla uniformemente y le damos un par de golpecitos contra la encimera para que se asiente.

Horneamos con calor arriba y abajo a 180º C y hasta que esté hecho. Lo sabremos cuando al pinchar en el centro con un palito o con un cuchillo de punta fina, salga completamente limpio.

Dejamos enfriar en el molde y des moldamos en una fuente.